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SABADO 18 DE SEPTIEMBRE


Que tal amigos, aquí trayéndoles nuevamente una historia mas de El Diario de León S. Kennedy, y es que en esta historia, veremos el interés de León por llevar una vida “normal”, siendo solo eso…un intento.

UNA CITA ROMANTICA

Extraño tener una vida normal, aún recuerdo la primera vez que tuve mi primera cita tras los acontecimientos de Raccoon City, su nombre era Sheila y quedamos de vernos en el restaurant “EL GUSTO POR LA CARNE” a eso de las 22:00 hrs, un día miércoles. Para variar llegué creyendo estar atrasado, un mesero me condujo a la mesa donde estaba ella, era muy linda, realmente atractiva, yo me senté de inmediato.

-Hola, perdón por la tardanza ¿llegaste hace mucho?.- Le pregunté.
-No, solo un par de minutos antes que tú…-Me respondió con una sonrisa.- ¿vienes de tu trabajo?.
-La verdad que no…, acompañé a un amigo al campo de tiro y es que queda un poco retirado de este restaurant…
-Oh, ¿andas con tu arma de servicio bajo la chaqueta?.- Me preguntó sorprendida.
-Sí, pero descuida…ahí se queda jeje.- Le respondí.

En ese instante se acercó nuevamente el mesero con el menú, íbamos a ordenar algo cuando mi localizador suena, al parecer era importante. No podía dejar de ver que ocurría así que me excusé con Sheila por unos segundos y le dije que debía hacer una llamada teléfonica, también le pedí que ordenara por los dos.

Salí del restaurant y hablé con un agente de inteligencia, me informó que un ex-miembro corporativo de UMBRELLA llamado Vincent Leigh se encontraba haciendo negocios en el mismo restaurant donde yo tenía mi cita. La orden era arrestarlo y llevarlo al cuartel. Como odié estar de guardia en ese momento. A mi localizador llegó la foto del supuesto individuo al cuál debía arrestar.

Entré nuevamente al restaurant y me senté otra vez en la mesa con Sheila, no queria arruinar la velada ni nada de eso, así que decidí no comentarle nada por el momento. De pronto lo ví….,a tres mesas de nosotros, justo al fondo estaba Vincent Leigh, cenando con una rubia…,”ésta es la noche de las citas” pensé.

-¿Qué ocurre? ¿a quien observas?.- Me preguntó Sheila notando mi particular actitud.
-No, a nadie…, es solo que recibí una llamada y es probable que sea algo serio…
-Oh,..- Exclamó un poco frustrada.- ¿quieres decir que en algún momento de la cena debas levantarte e irte?
-Es una posibilidad.- Le dije cerrando un ojo.-…,pero intentaré de que no ocurra.

En aquel instante Sheila se puso a contarme cosas de su vida y de su trabajo, mientras yo disimuladamente observaba a Vincent en la otra mesa. En aquel momento su mirada se topa con la mía y me queda observando por unos segundos como si me conociera de algún lado, debía tener cuidado con este tipo,pues los ex-empleados de UMBRELLA son capaces de cualquier cosa con tal de huír de la justicia, asi que no sabria que reacción podía tener. De pronto hace un extraño gesto como si estuviera interrogándome ,es entonces que del bolsillo de mi chaqueta saco la credencial de fuerzas especiales y se la enseño por un lado de la mesa. Vincent se queda observándola por unos segundos y traga saliva, su arresto es inminente. De un salto se pone de pié y toma a la mujer rubia por el cuello y con su otra mano acerca una jeringa a una de sus venas, amenazándo con enterrarle la aguja..

-¡Retrocede, Kennedy!.- Me dijo, yo me sorprendí al ver que me reconocía de algún lado.

-Vincent Leigh, no sea idiota…- Le dije al mismo instante que me levantaba de la mesa ante la atónita mirada de Sheila quien no comprendía nada.-…ya hay patrullas afuera esperándolo…, acompáñenos y le daremos un trato cordial y justo.

-¡No te acerques!…- Me repitió.- ¿sabes lo que contiene esta jeringa?, es ni más ni menos que el virus desarrollado al triple de su potencial…,si te sigues acercando se lo inyectaré a esta mujer en su cuello.

-¡Vamos,Vincent!…- Exclamé .-…no quieres hacer eso…, te lo aseguro.Termina esto de una vez y acompáñame.

Y justo en el instante en que creí que iba a acceder a mi petición, su rostro se distorsionó en una horrible mueca de dolor y soltó a la mujer rubia, se llevó una mano a su pecho y respiraba con mucha dificultad hasta que finalmente cayó al suelo muerto. Me acerqué lentamente a comprobar su estado, todo indicaba que había fallecido producto de un ataque.

-Ataque cardiaco…,fulminante…- Le dije a la mujer rubia que tenía Vincent antes por rehén
-El veneno hizo su efecto…antes de lo esperado…-Me respondió ella con una mirada tan malvada que hasta el dia de hoy no logro olvidar.
-¿Veneno?…¿a qué se refiere?.-Pregunté confundido.
-El plan era envenenarle para que nos diera el Virus que nos iba a vender sin pagarle ni un solo centavo…,le puse veneno en su ensalada cuando fue al baño, obviamente se activó en su organismo mucho antes de los esperado, pero suerte la mía…, ya veía que me inyectaba esa jeringa…

Realmente me sorprendió su confesión, de posible víctima inocente pasó a villana de la historia y obviamente fue arrestada en el instante.
Luego de que llegaran las patrullas y yo prestara declaración de todo lo que había sucedido, me acerqué a Sheila (¿recuerdan?,la chica de mi cita) me esperaba mientras fumaba un cigarrillo cerca de su automóvil, me dijo que esa había sido la cita mas rara que había tenido en su vida .Fué la última véz que le ví y que oí su voz, lamentablemente nunca más supe algo de ella.


Leon S. Kennedy

¿El amor apesta a zombie?…quizás,  no pero parece estar muerto…

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